martes
domingo
sábado
Capaz sí.
Encontrarte en lo más profundo de tu ser.
Sentir los latidos del corazón por la milésima primera vez.
El beso del sol en la nuca.
Hay que sentir paz, no tener miedos.
Dejarse atravesar por un presente infinito.
Dejarse envolver. Dejarse ser.
Permitir. Suavemente permitir.
Ser paciente, respirar una vez por minuto.
Silencio.
Sentirse real es como florecer.
miércoles
Mambeadísima
- es mucho más complejo que lo que ves. es tan complejo que no sé si quiero seguir sabiendo.
la realidad estaba compuesta por muchas posibilidades, demasiadas. todo se me fue de las manos y ahora me estaría costando simplificarlo otra vez. volver al estado no estaría pudiendo. todo lo que me enredé me estaba asfixiando.
claustrofobia. dentro de mí misma.
me quiero bajar, me quiero bajar. aterrizar por favor, por favor.
Arránquenme de mi piel.
martes
divagar cosas lindas
que tienden a hacernos replantear cosas
que no sabemos siquiera explicar.
Era algo natural de la personalidad,
como el reflejo del calor extremo al cuerpo,
(eso que te despierta cuando estás de espaldas al fuego, y la noche es muy fría y el fogón te la re safa, y de repente te rescatas).
Es que nunca nadie iba a entender esos pensamientos raros,
Y esos pensamientos raros son tan hermosos,
Sos lo que viviste cuando entendiste que
Como yo que algún día voy a llamarme Nicolasa.
jueves
El mambo de los roles: alumnos y algún día maestros.
Se desvaneció un pensamiento, dañino, que afectaba los órganos de mi integridad. Una culpa devastadora, eso que la iglesia nos inculca por haber nacido bajo un pecado que jamás podríamos haber cometido, ni elegir cometer.
Esos sentimientos que me herían dentro mío no eran consecuencia de mis actos, no había un acto que yo hubiese realizado, no habían responsabilidades que yo pudiera asumir, porque nunca existió una decisión mía ni un deseo que yo hubiese manifestado.
Y sé que mi vida es mi elección, pero hay decisiones que solamente podemos tomar a partir de lo que generan las decisiones de otros. Y si otros eligen mal, yo elegiré bien y saldré adelante, pero mis sacrificios ya no son una necesidad. Sé cuál fue la espada y quién la pared, cómo terminé en este callejón del cual sola haré una salida.
Pero nunca más nadie va a abusarse de mi fortaleza. Nunca más nadie va a excusar sus fallas con mi capacidad de enmendarlas.
Hoy es mi responsabilidad con el equilibrio del karma y del dharma hacer responsable a los que se hacen los pelotudos. Y fue mi culpa, sí, por hacerme cargo de sus negligencias, y es mi culpa, sí, por asumir responsabilidades que no me correspondían.
Alguien nos necesitaba acá para poder aprender a ser con nosotros, venimos a mejorarnos también mejorando a otros. No es soberbia, no es imposición sobre el aprendizaje de nadie, es un rol que vinimos a desempeñar. Venimos al mundo humildes para aprender, para algún día con humildad saber enseñar.
Llega ése momento. No es mi pecado el haber nacido, ya tengo una vida negligencias que remediar. Y sería egoísta de mi parte si no le diera la oporturtunidad de remediar sus negligencias como maestros a mis alumnos, por vergüenza o miedo a hablar.
No sería justo, para nadie, que por miedo a no saber hablar, alguien no aprendiera nunca, que alguien jamás supiera el daño que causó, sin permitir que exista la posibilidad de reparar ese daño. ¿Qué culpa tendría algún otro de ser un ignorante si otro uno, lleno de miedos y ahora encima de rencores, jamás se atrevió a liberarse para hablar?
Porque nos enseñan a vivir, pero nosotros les enseñamos a enseñar a vivir. Los hijos le enseñan a los padres a ser padres. Y no hay vergüenza en admitir que todos nos equivocamos... no hay vergüenza si hay humildad.
Con humildad podemos aprender, podemos enseñar. Podemos hablar, podemos llorar. Podemos amar sanamente.
sábado
Mandar a la mierda, o irse [mandarse a uno mismo] a la mierda.
Odio a la gente, y estoy harta de mí misma, porque estoy entendiendo que todo lo que escucho es un eco de mi propio ego.
Es cuestión de perspectiva, eso de alejarse.
miércoles
Más espejos.
Pero nunca pedí nada, no me animé, ahora estoy harta de solamente mirarme al espejo.
martes
Poco a poco.
lunes
Reflexión de mi consciencia.
Siempre fui error. No perdoné, pero realmente nunca hubo nada que perdonar. Me dejé engañar por prejuicios para que la culpa nublara los caminos por los que podría andar.
Conjugué demasiados verbos en condicionales, por eso nunca concreté en hechos.
Pensé demasiado, pero realmente nunca escuché mis pensamientos.
Renegué de mi piel y no sentí mis sentimientos.
La motivación es algo que crece en uno mismo, la inspiración es lo que percibimos y que dentro nuestro transformamos en arte, porque somos como plantas y nosotros mismos somos el amor que necesitamos para alimentarnos. Eso es ser autosuficiente, poder encontrar la paz, el alimento, dentro de uno mismo. La autoconciencia, ser capaz de escuchar los deseos del alma, su hambre y sus antojos.
Las palabras que necesito para poder salir adelante están dentro mío, solamente tengo que escuchar su voz, y gritar más fuerte.
La libertad es asumir libertad. Asumir responsabilidad de nosotros mismos para que nuestras decisiones sean plenas y manifiestos de nuestra persona.
Venimos al mundo libres, y en algún momento terminamos sintiéndonos prisioneros, cuando realmente nosotros mismos somos quienes imponemos las ataduras que residen en la sociedad y la cultura.
La libertad se acepta, al igual que el amor, porque existen dentro nuestro. Y aunque a veces nos cueste aceptar lo maravillosos que somos realmente, lo somos.
Soy libre porque sé que lo soy, y soy yo misma porque sé quién soy.