Estaba dispuesta a exponer mí vida porque era mí sueño ser una artista en contexto de vulnerabilidad emergiendo al empoderar a otras personas vulnerables. Y había logrado estar en la Capilla. Y no era fácil, sabes. Tenía que limpiar todo el tiempo, la gente era desordenada y se iba de la capilla pasada la medianoche, gritaban, escuchaban cumbia, retaban a los nenes, los nenes dejaban desordenado y sucio el baño, las madres no se hacían cargo. Cuando pedí colaboración se ofendieron y amenazaron con matarme si me habían afuera de la Capilla, que estaba en el borde del oeste marginal y recibía a personas que vivían en las tomas.
Había sido un año muy duro para mí, pasando frío, decepciones, ayunos.
Te escribí porque siempre había querido hacerlo. Me puse mí mejor vestido.
Me pusiste a competir con tu secretaria y sus brutos ordinarios juegos de poder, que constantemente me hacía sentir acorralada y excluida.
En tu evento cuando te dije que Agustina me había dejado afuera me dijiste que era porque mí arte no era comercial. Y lo que me dolió es que después la encaré y me confesó que fue ella la que me excluyó. ¿Por qué quisiste hacerme creer que no me querías? Quizás porque no me querías.
Fui a tu evento rota. Dolida. Sin saber si llevar mis rosas porque ya me habías esquivado por mensaje cuando intenté ganar claridad.
La confusión que me causaste destruyó mí autoestima. Mí primer enamoramiento en 9 años.
Fui cómo pude aunque es verdad que es mí responsabilidad ser la Reyna siempre. Me quitaron las ganas de brillar. Fui solamente para verte y me sentía horrible. Aún así llevaba cuatro días sin comer.
Y me miraste fijo justo antes de oficializar a tu novia públicamente. La subiste al escenario. Aún no olvidé su carita de felicidad después de que la encaraste. Y aunque yo estuviera rota ella estaba vestida mucho más simple que yo. Pero a mí me exigias que use vestido y tacos, no me querías a mí de verdad. A mí me exigias que me humillé, que te regale mí arte aunque rechazaras mí participación.
Me embriague y aún así hubiera sido incapaz de besar a alguien más para lastimarte. Solo me humillé arriba del escenario bailando xq necesitaba hacer catarsis.
No me escribiste para decirme que tenías una situación con el movimiento de suelos, dijiste que haríamos algo. Por eso no te envié la propuesta antes. No te interesó que hiciera rosas con tus latas personalizadas.
Somos distintos. Mí amor es incondicional. Estaría dispuesta a brindarte mí arte aunque me rompieras el corazón. Si me pudieras perdón y lo compensaras lo olvidaría porque si te quise y sería tu amiga.
A pesar de todo intenté acercarme. Incluso aunque tuvieras pareja.
Gracias por hacerme evidente que muy en el fondo anhelo una historia de amor. Y que mí amor es realmente bonito. He luchado entre capas dentro de mí, he reconocido mis traumas, Estoy atrapada en la torre y en la armadura, soy la princesa, el guerrero y los dragones. Y mis dragones necesitan que los bese. Y escaparé de la Torre sin tu ayuda aunque me moría por recibirla en mis fantasías. Pero cuál hubiese sido el precio?
Jamás tolere que nadie además de mis padres me falten el respeto. Cuando tenía 6 años podía decirle a los adultos con total elocuencia que no tenían derecho a gritarme, lo hacía también con las maestras y lo hice incluso en el secundario y en la facultad, defendía a mis compañeros, no toleraba el abuso de autoridad. Vivía en preceptoría y tenía buenas notas. Me aburría la escuela. Mis compañeros me amaban y a veces me odiaban. Leía el señor de los anillos en los recreos. En invierno me encerraba a investigar cosas porque sueño era ser periodista e investigaciones desde que leí la trilogía Millennium a los 13. Tres meses antes de terminar el secundario mí madre me dijo que eligiera otra carrera porque no pagarían mis en otra localidad. Aunque entre en crisis y tuve que tomarme un año sabático donde igualmente hice cursos, fue lo que me obligó a estudiar en Bellas Artes... Cuando descubrí que quería ser feliz... Y recordé que dibujar me hacía feliz... Y que si era artista podía investigar lo que quisiera y hacerlo arte.
No tuve tiempo de aprender sobre juegos de poder. No tuve tiempo para seducir a alguien que me gustara. Estaba ocupada sobreviviendo a malos tratos, sintiendo vergüenza de que mí familia no me quisiera. Antes o después de mis presentaciones venía el castigo, sus boicots. En mí primer happening en el MNBA la tía que me dijo que me trasladaría con mí obra me avisó una hora antes de buscarme que se quedaría en su casa durmiendo.
Soy una superviviente. He sido súper.
Lamento que no te enteres de nada de esto. Estarás ocupado garchando con tu novia y llenándote de plata. Te dejo con tu elección. Me habrás dado el combustible para decidir que haré esto sola. Me convenciste y confirmaste que ser inalcanzable sí es mí protección. Y la protección de mí arte.
Me diste el drama que necesitaba para finalmente colmarme. Me transformaste. Me abriste. Me hiciste soñar con pertenecerle a alguien. Me hiciste desear humillarme por amor. He crecido. He descubierto que tan cruel puede ser un hombre. Y eso es amor? Cortarle las alas a alguien?
Quizás yo también te lastimé, te confundí. Mí corazón te eligió la noche en que nos conocimos. No puedo culparte del todo... Reflejaste el daño que me estaba haciendo a mí misma al reprimirme. Lamento habernos hecho eso.
Terminó el capítulo de mí vida donde aún era la posesión de mis padres, la víctima de su control. Ya no necesito ser la víctima de nada. Soy responsable de todo. Y nunca más seré dócil ni comprensiva. Jamás lo fui. Solo estaba investigando.
Crucificamos al hombre más perfecto, al que Dios dejó sufrir. Él es mí verdadero novio, al único que se que puedo acercarme y confiar. El único que jamás me descartaría. El que me ama por hacer rosas con latas.
Y así ella descubrió que Felices por Siempre es un estado de la conciencia en eterno presente, que el príncipe representa la integración de femenino y masculino en el despertar espiritual luego de la rendición para escapar de la Torre.
Amén.