sábado

para vos, y para mí.

te escribo sin caretas,
sin mayúsculas,
sin metáforas.
me libero del mambo un rato para poder construir este puente de comunicación intervirtual o algo así,
te escribo de mi alma a la tuya,
mirándote a los ojos,
sintiendo tus ojos mirándome,
construyendo un instante de miradas,
un instante de almas,
o algo así.

sabés, en el fondo todo esto es parte de mi egoísmo,
otro de los mecanismos de mi mambo.
pero tengo que sacarlo,
dentro mío hay muchas palabras,
conversaciones...
con vos,
con mi psiquiatra,
con mi psicólogo,
con mi vieja,
con mi viejo,
con mi hermana,
con mi abuela,
con mis tíos,
con Rita,
con la arteterapeuta,
con la profe de grabado,
el de dibujo,
el de escultura,
y con Lili,
con tu vieja,
con vos,
con los chicos,
a veces hasta le pregunto a tus amigos cómo estás, si te hice mucho mal, qué piensan...
solamente para estar cerca de vos en mi cabeza.

mirá
igual mis conversaciones son de muchas cosas,
con tus amigos sólo hablo de vos,
con tu vieja hablo de vos, pero también un poco más de ella, y de mí también.
pero hablo mucho.
mucho de muchas cosas.
y a la vez mucho de nada.
acá quiero pedirte perdón
otra vez? ja.
es que estoy transitando ese proceso de perdonarme a mí misma.
ya sé, ya sé,
vas a decir que no hay nada que perdonar,
pero no entendés...

te escribí en mi pensamiento
cartas,
poemas,
canciones,
bocetos
con nuestros más hermosos recuerdos.

mirá
es que,
primer amor.
me fue mal en la vida negando mis sentimientos,
me fue mal en la vida jugando simulaciones de sentimientos,
inventándome personajes para no sentirme vulnerable.
me fue mal en la vida haciendo mal.
tenés que entender que el mal más grande me lo hago a mí.
y nada fue personal en todo este enrosque.

mirá
la verdad es que te usé,
para alimentar mi mambo,
para hacerme mal.
no porque hayas sido perfecto, chiquito, eh.
O sea, perfecto sí, pero con cosas que me hicieron mal también, me entendés?

la verdad es que yo me tenía que rescatar,
alejarme de lo que me hacía mal,
aceptar,
ser tolerante,
ponerme en tu lugar,
ponerme en mi lugar.

la verdad es que fui hiriente,
fui forra, fui mala.
te alejé.

y mi mambo obtuvo lo que quería, sabés?

mirá
hago cosas para hacerme mal,
todo el tiempo.
me descuido,
     y de verdad me descuido.

para entonces, las noches en que no puedo dormir
 recapitular en mi cabeza todas estas cosas que hice para arruinarme la vida,
y ver las caras lastimadas de las personas que más amaba,
contemplar las distancias,
 los escombros de los mundos que construí y que ví venirse abajo,
mi mamá dolorida, preocupada, cansada, harta, lastimada por mí,
seres corrompides, mi alma corrompida, mis alas quebradas,
mis ojos hinchados, mi garganta asfixiada, mi cuello cortado,
mi muñeca, mi pierna, mi tobillo.

perdón, me colgué en el mambo negro.
es que una se sorprende cuando escribe,
una no filtra,
una solamente escribe,
o exterioriza la escritura,
o materializa las palabras,
no sé, pero me siento un móvil,
un cuerpo,
un títere,
una máquina de escribir pabadas.

en realidad quería decirle a éste chico,
que extraño mucho,
que extraño horrores,
que extraño
dependientemente
lamentablemente,
que no sé quién fui todo este tiempo,
estos últimos seis meses,
estos últimos 21 años y dos días.

que me hayan diagnosticado me cambió la vida.


me fue mal en la vida negando mis sentimientos,
inventando personajes que fueran capas en una gruesa máscara sobre mi fragilidad.
me fue mal en la vida haciendo mal.

en realidad quería decirle a éste chico
que sí sé que fui real en el aposento,
que para mí fue siempre nuestro.
que sí sé que lo amé con toda mi ternura,
y que mi ternura es lo único real que tengo.
mi ternura es lo que pongo en mi arte,
lo que entrego a la vida para poder sentirme genuina.

que le adoré tanto, pero el mambo también,
por eso me prendí en estos mecanismos bizarros
de tirar comentarios de mierda,
"viendo a ver si" le importaba,
después rogando que no me dejara...

que de él me quedarán por siempre grabados nuestros recuerdos,
nuestros abrazos en mi piel,
sus besitos tiernos en mis cachetes, en mi nariz,
sus besitos tiernos en todo mi cuerpo.
alimento que nutre mi corazón,
luz que ilumina mi oscuridad.
y no voy a obviar los malos momentos,
pero no voy a permitir que el mal gane.
se sana poniendo el amor más fuerte en la herida más dolorosa.
se sana doliendo, pero amando.

(y aunque le hayas escrito a dos de mis amigas y quién sabe si a más
a través de ello pude darme cuenta qué tan diferentes somos,
qué tanto cambié desde mi último ex al que le hice todas las jugadas de despechada, jajaj.
gracias por ello :D pude liberar un karma que pesaba mucho en mi mochila)
siento paz.

y por cierto,
borré todas nuestras fotos de mi celular porque ya no me quedaba memoria para fotos nuevas,
pero todas quedaron subidas en la nube,
y aunque quería evitar las metáforas, qué hermosa metáfora.
nuestras fotos quedaron en la nube,
nube a la cual puedo viajar cuando la calma me hace ligera,
para sentir caricias de mi primer departamento,
caricias de las selfis de mi mamá cuando la extrañana,
caricias de las selfis nuestras cuando queríamos compartirnos todo de nosotros.

caricias, recuerdos, besitos,
abrazos, ternura, arte,
remedios que me regala ser alma,
no quiero caretear,
mi alma anhela ser sanada.

viernes

1

Estas siempre fueron mis confesiones, salidas del alma, venidas por el instante en el que me fluyeron las palabras y respondí a las pulsiones de mi corazón.
Traté de ser honesta, y desde que tomé conciencia de mi acción revolucionaria en el mundo construido en colectivo traté de hacer bien y ser genuina.
Es mi naturaleza pisciana supongo, querer hacer bien.
Pero tengo tantos mambos en la cabeza, tantos traumas emocionales que me hicieron reaccionar mal en mis vínculos.
De repente todo es muy horrible y solamente soy una persona horrible.
A veces lloro tanto por horas, noches enteras llorando, siento mis ojos putrefactos por la humedad del llanto. Siento pus en la mirada de tanta mierda que se crea en mi cabeza.
Ya no pienso en suicidarme, siento el suicidio en mi piel, en mi cuerpo. A veces me abandona la vitalidad del cuerpo cuando me entrego a mi muerte internamente.
Me despido dentro mío de mis seres queridos. Les pido perdón y les digo cosas lindas de la vida para que no crean que mi decisión significa algo.
Estoy muy cagada de la cabeza.
Amo mis sentimientos puros.
Pero cómo voy a hacerle bien al mundo si no puedo hacerme bien a mí misma.
¿Qué hago ahora que la vida parece fluir mejor sin mí? ¿Qué hago ahora que veo mi daño en los corazones de los demás? ¿Seguir?
Trato de escuchar las palabras de mi psiquiatra pero sus consejos parecen venidos de una dimensión a la que yo no pertenezco.
No quiero ser esto. No me gusta ser esta.

Me molesta que me digan que estoy más flaca. Me hice bulímica por accidente, chabón, no me podés dejar en paz? Por qué mirás mi cuerpa, por qué crees que quiero saber lo que pensas de ellea. Sabes lo que me duele vomitar? Lo que me duele comer? Lo que me cuesta comer? Es horrible, boludo, es un bajón. No puedo parar de comer porquerías dulces, literal que no paro. Deje de ponerme el delantal porque me guardaba comida en los bolsillos. Brownie, pastafrola, chipá, pan con manteca, lo que venga. Toda la mañana comiendo. Como mientras estoy corriendo por las escaleras, mientras limpio los muebles, mientras aspiro, no me importa nada. Y clá. Después ni ganas de almorzar. NI ganas de merendar. NI menos ahí con cenar. Y al otro día cagada de hambre otra vuelta al círculo vicioso. Fue sin querer posta. Me gustaba comer porquerías y nada más. Después me acostumbré así... y la colgué. Y empecé a vomitar cuando empecé a sentirme mal. A veces comía mucho, demasiado, y me dolía la panza. Entonces llegaba del laburo... Me lavaba los dientes, y cuando me cepillaba la lengua, el paladar, y me daban arcadas se sentía bien. Entonces le mandaba al fondo. Y así me fui haciendo bulímica. Todo enero así.
Empecé a correr en un grupo. Venía re turbia mal, vomitando, fumando, comiendo gilada y no nutriéndome. Y quise darlo todo. Y lo dí todo, vieja. Terminé vomitando furioso, pero levanté la frente y llegué trotando. Había tomado mucho mate. Y tenía mil mambos en la cabeza. Mi vieja me soltó que no me veía preparada para volver a arrancar. La verga de la yuta. Me fumé un pucho, y a la hora pretendí ir a entrenar. Flashié.
Cuando volví a mi casa tomé un vaso de agua, medio gajo de naranja, MEDIO, y corrí al baño a lanzar. Y cada vez que tomé agua lancé. Tomé soda y lancé. Lancé y ya no tenía nada adentro de mi estómago. Se contraían mis músculos y se me escapaban gemidos de dolor por las contracciones. Fue tremendo. El cuerpo diciéndome basta, diciéndome loca rescatate acá. Después de tres horas así me agarró diarrea. Y volvía a vomitar. Querías vomitar wacha? Tomá, dice la vida. Tomá dice siempre la vida. Y tenés que aceptar, lo que quieras, lo que creas que te está dando.
A mí me dio una larga y asquerosa noche de diarrea y vomitos. Y como no podía tomarme la quetiapina del miedo que me daba vomitarla no dormí en toda la noche.
Y pensé en muchas cosas. En todo lo tóxico que le estaba dando a mi cuerpo, y a mi vida. Y me comí el viaje de que posta no estaba preparada para irme.
Hoy no, hoy ya fue. Hoy preparada las pelotas. Pero me cabió entrenar. Me copé con el grupo. Me copé con cerámica. Yendo a la casa de Aurora a jugar con les niñites. Pensando en llevar una vida más saludable.
Ya pasaron como tres semanas de esto. Y sigo fumando. Igual no tanto. Sigo entrenando también. El otro día el entrenador se olvidó de avisarme que se cancelaba ese día y yo ya estaba ahí y fueee, me fui trotando de vuelta hasta mi casa, total tenía que llegar. (acá aclaro que vivo en la loma del orto a 8 km) Y le metí bien y llegué en media hora. Me sentí muy bien.
A veces
me siento realmente muy bien. Muy plena. Feliz. Viva.
Otras veces no. Pero sé que doy pasos para delante, o algo así. 
Vi el tiempo en mi ventana.
También lo vi laminado la primera vez que aspiré DMT.
No quiero lucirme con palabras lindas y rebuscadas.
Quiero sacarme el enrosque de la cabeza.
Deschipearme del agrado.
Ya no quiero agradar.
Ya no quiero querer.
Ya no.
No sé.

Cada vez que voy al baño me gusta mirarme al espejo.
Me gusto.
Pero ultimamente cada vez que me veo siento mi tristeza.
Lo que esconden mis ojos vidriosos.
Mi mirada fisurada.
Me desborda la sensibilidad.

Lloro porque veo.
Porque siento.
Porque soy feliz
porque estoy triste
porque me siento agradecida
porque no siento
por qué lloro.

Vulnerabilidad.
Al viento.
Al silencio.
A la paz.

No quiero ser perfecta.
No quiero ser mi ideal.
No quiero ser una mejor versión de mí.
No quiero pensar que hay algo que podría ser, que no estoy siendo.

Porque hoy
esto doy.
Esto pido.
Esto entrego.

Hoy,
soy frágil,
con ternura.
Hoy soy mi abrazo.
Soy la sal
en mis orillas.
Soy el borde
de mis límites.
Soy la pena
de mi amor.
Soy el amor
que hay en mi vida.




el fin del mundo

Amarte a veces es desgarrador y me llena de vacíos.
Cuando te idealizo, sufro. La decepción desemboca  en de repente entender que nunca me amaste, que nunca lo vas a hacer, que no soy especial en tu vida como vos lo fuiste en la mía.
Amarte a veces es un duelo, un luto. Porque siento que constantemente muere una parte de mí, la parte que te entrego y que vos no cuidas.
Amarte a veces me hace sentir muy sola, es como si amándote me engañara a mí misma: amo, me aman... pero no. Amándote a veces me doy cuenta de que mi soledad es más grande que mi corazón.
Nada me alcanza.
Y todo me duele.
Y sigo esperando a que vengas y que me digas algo que me saque de esta dimensión donde estoy siendo testigo del fin del mundo, y todo está tan desolado y deprimente.
Y espero cosas,
y necesito atención,
necesito recuperar la vida que entregué por no saber del equilibrio.
Porque mi amor es intenso como dejarme morir un día de bajón escondida abajo de la cama. Un día, un mes, tres meses... muriendo.
Con el corazón en la mano, en la boca, en los ojos,
cada vez que me caigo mi corazón se golpea,
cada vez que beso mi corazón me deja,
cada vez que miro un paisaje triste, mi corazón llora,
cada vez que toco
algo filoso
mi corazón se fisura,
cada vez que hablo
y estoy confusa,
mi corazón se enrosca,
cada vez que miro
la realidad
después de entender
que en realidad yo vivo una fantasía
mi corazón se suicida.
Porque
siempre
vuelvo a descubrir
que mi amor es una fantasía
que hace sentir muy bien a otros
pero que me abandona el alma.

domingo

saná

donde duele,
sentir.  ahondar. 
revivir el dolor
y reconocerse fuerte. 
donde dolió,
volver,
para sentir el amor
que hizo sanar. 
sentir para poder
revivir
tu acto de sanacion.
tu conjuro más poderoso.
tu arma secreta:
el amor que sentis
ilimitado
lo dirigis hacia vos,
lo contagias
a los demás.
lo compartís
con tu comunidad.
cura colectiva
para el dolor colectivo.
para el duelo de la humanidad
por haberse corrompido
frente a sí misma. 
frente a la autodestrucción:
su envidia fue la negación de su magia interior,
por eso odió el brillo en los demás.
por eso
dejó
de brillar.
por eso vos
tenés que brillar.
quién sos vos
para no brillar?
brillá,  pelotudx,  brillá.
saná,  abrazá el dolor,
dale amor. 
brillá tu oscuridad,
brillá también tu dolor. 
brillá y enseña a brillar.
saná y compartí tu cura. 
compartí tu luz.
hay almas que sufren sin saber que existis. 
hay almas que sufren sin saber que se puede brillar. 
almas que sufren que no saben sanar. 
almas como tu alma,
que les duelen tus dolores
pero en otras configuraciones.
que necesitan saber
que se puede estar bien.
¿se puede estar bien?
deciles que sí. 
aunque estés sufriendo,
recordá que fuiste el ser más feliz sobre la tierra.
recordá que el cielo fue tuyo y vos fuiste compartidx. 
recordá que fuiste de la vida y te sentiste libre.
recordá y deciles.
decime
cuando me olvide,
no te olvides
y no me dejes olvidar. 
podemos más.


miércoles

ciclo vicioso. ansiedad. autrodestrucción.

donde creo que me encuentro,
caigo en otra trampa.
la felicidad a veces es un cebo
iluminado por promesas,
y desesperada por tomar aire
me entregué a sus consignas.
creyéndome completa
ignore las voces con sabor a certeza.
por capricho,
donde creo que me encuentro,
caigo en otra trampa.
la intensidad de mis sentimientos
me aliena de mis sentidos, 
su fuente,
que es mi mente,
rebalsa mi realidad
ahogándome de despedidas.
adiós,  hasta siempre,  chau. 

¿huir es enfrentarme? 
hormigas
carnívoras
venidas del amazonas
corren alteradas
en mi vacío de costillas.
se incendian,
crepitan,
se derriten en ácido
se congelan,
punzan,
se helan en mi mirada,
hielo que pesa en mi boca,
modular en cámara lenta
con las cuerdas vocales cortadas.
y la que me entiende dice
"corre".

entonces lloro y tengo miedo,
pero corro en la oscuridad de mi selva interna materializada. 
y me arranco a mordiscos los pedazos de carne que me duelen.
y corro alterada,
y me incendio,
crepito,
me de derrito en ácido,
me congelo,
punzo,
hielo mi mirada
pesando en mi boca,
modulo en camara lenta,
mantralizo para sanar mis cuerdas,
y vibro contemplando el fin del mundo dentro mío:
la guerra de los hombres es mi guerra interna. 

domingo

cuánto más, amiga

le conté que una noche
sentí que no existía,
sentí que yo no era,
que no era real,
y que me ahogaba. 

cuando me entendió
me animé a más,
y si la vida fuera un sueño...?
y si la muerte...?

y confesó. 

entonces,
qué somos?
por qué existe esa idea dentro nuestro?
por qué nos cuesta
                solamente vivir? 
respirar. 
                 amar.
cumplir. 
                 relajar.
hacer. 
                solamente vivir?

qué somos?
es más fácil morir?
qué somos? 
    a qué vine
              por tan poco tiempo? 

lunes

moríviví

raspé mi hombro en un sueño:
pedacitos de piel removida,
carne confundida con sangre.
caminé por el bosque un día lluvioso,
yo era el bosque
y el día lluvioso,
y yo caminaba dentro de mí. 
de la herida
brotaba vida.
toqué,
sentí,
y a través de esos hongos alucinógenos conectados con mis venas
fui mi sangre recorriendo mi cuerpo hasta volver a ser bombeada por mi corazón. 
estoy viva. 
me desperté. 

jueves

Vi(vi)endo una película con Winona Ryder y Angelina Jolie, o algo así.

La ansiedad hace que la vida parezca surreal. 

Cuando pierdo el control 
de lo que pasa a mi alrededor 
es como si no existiera ahí
 (yo).

¿Qué es control?
¿Controlar es poseer?
¿Poseer es existir?

La ansiedad hace que la vida parezca surreal.

Querer salir,
querer correr
marcha atrás,
a través del tiempo,
y volver...
... al control.

Tener en mi mano el límite
entre el antes y el después,
y que en mi mano 
el límite
tenga
mi cara.

Pero el límite
es volátil,
mi cara,
es imaginaria,
yo no soy dueña de nada.

El límite 
elije
ser antes o después.

El límite 
no es impulso.
El límite
es control.

Pero es volátil. 
Y es explosivo. 
Si elije ser impulso
renuncia a ser límite.
Se borra
y se desata.

La ansiedad hace que la vida parezca surreal.

El límite 
es control.
Después 
del límite
no hay control.
Sin control,
el límite
es impulso.
Sin control,
el límite 
es destrucción.
Sin control,
el límite
es ansiedad.

Entonces hace que la vida parezca surreal.










viernes

ACÁ SE ESTABA GESTANDO EL IMPULSO (dije tres semanas después)

ojalá sí fuera un sueño y al morir pudiera despertar.
al morir,  no haría daño en la tierra;
al despertar quizás podría saber la verdad sobre quién soy.
qué cosa existo o qué se suponía existir.
ahora todo me parece un mambo muy complejo que en este instante por primera vez se propone hacerse consciente.
quiero empezar todo de cero,
creo que mi vida entera siempre fue lo que quisieron. 
y creo que esto no es lo que yo quiero.
intername,  no sé qué es real.