jueves

Bajar del bondi de las 9pm cinco paradas antes.

-Es como si las estrellas empezaran a prenderse una a una en el vacío abismal del cielo, como si entre que más me hundiera en la oscuridad de lo desconocido más aparecieran como ojos que se despiertan en medio de la noche. A lo mejor siempre están ahí, pero no las vemos hasta que empezamos a contarlas. A lo mejor están escondidas y cuando nos ven, simpáticos, buscándolas deciden encandilarnos con su brillo.
Así que perseguí una estrella fugaz con mi alma y me alejé de la calle en la que mi cuerpo sobre la nieve congelada reposaba. Dejé mis problemas en la Tierra, pero en el fondo nunca dejé de recordar que volver iba a implicar estrellarme contra la realidad.

lunes

Cábalas asesinas

Caminé por donde me fue viejo y conocido, solamente para sentirme reencontrada en los lugares que ya me habían acogido. Pisé sobre mis pasos con temor a cruzarme con nuevas piedras que no haya tenido que esquivar antes. Me sentí presa en toda mi seguridad y esclava de la rutina, recordándome a mí misma que no fue ésta quién mató al amor, mas había sido yo, con mis cábalas y mis mambos. 
Toqué, entonces, viejas cicatrices, sobre cicatrices más viejas todavía: dolores que todavía sanaban sobre heridas que nunca dejé curar. No quise conocer nuevos ardores, me aferré con fuerza, como una nena a su almohada, a la sensación punzante en el agujero de mi pecho, tratando de rellenarlo con un abrazo de nostalgia. 
El miedo es mi prejuicio, para hacerme sentir una cobarde, y sin embargo segura de no tener que experimentar cosas nuevas. Pero qué vacía me siento, puedo entender: repetirme a mí misma, y también a mis errores, habiendo aprendido es una pérdida de tiempo que, pasando tan lento al sentirme aburrida, es eterno. Una eterna soledad, comprendí. Ahora ya no habrían perdones capaces de revivir los corazones que en vidas anteriores corrompí. 
Mérito mío, la deuda y el karma, concluí.

miércoles

Las palabras cortan más que los cuchillos.

Hieren en lo más profundo, penetran el corazón y lo desgarran. Se sienten los cortes y de repente arden. Abren tajos a través de los oídos y hacen sangrar los tímpanos. 

Pero por un momento olvidé que es el miedo lo que hiere más que las espadas. 

Naufragio.

El papel se deshace con el agua. Supongo que por eso es que los barcos de verdad están hechos de acero naval. 

domingo

Razón de ser, (7 de junio).

¿Por qué periodista? 
Siendo tan dinámica como soy, sintiéndome atraída por tantas cosas y tan diferentes; habiendo considerado ser artista, pudiendo haber elegido una licenciatura en ciencias políticas o en letras, pensando en gastronomía, en medicina e incluso alguna que otra ingeniería; me dicen que se me daría bien la psicología, me encanta el análisis de los procesos sociales e históricos, me interesa el diseño y el entretenimiento, me apasiona la filosofía… Sin embargo, ¿por qué estoy tan segura de que quiero ser periodista?
Ni realizando mis platónicos sueños como corredora de enduro, o batera en una banda de hardcore, podría sentirme realizada, porque estoy enamorada de la Verdad y me comprometo a su búsqueda implacable y a lo que sea que implique su difusión. No voy a imponerla nunca como absoluta, pero sí al tratarse de una demanda ciudadana, como la representación de la opinión pública, compartiendo, o no, su ética moral y defendiendo siempre, como Voltaire, con mi vida su derecho a expresarse. Soy fiel a mi misma y a mis principios, que me impiden olvidar y dejar pasar. Y que sean mis principios los que me movilicen, por hacerme sentir en lo más hondo, como habría escrito el Che Guevara a sus hijos en una carta, las injusticias cometidas contra cualquier persona en cualquier parte del mundo, para luchar por una sociedad donde la libertad sea libre y se respete la integridad de cada individuo, donde la vida y el trabajo dignifiquen, porque yo nunca voy a tolerar que una ‘cosa’ exista por encima de una persona, ni una persona por encima de otra. No voy a tener miedo, el miedo es para los mentirosos y los cobardes; admiro la audacia de alguien que habla con el corazón, de alguien que por amor esquiva los obstáculos con valentía. Mi única inquietud es perderme a mí misma por influencias externas o extorsión, pero mi causa es fuerte como mis raíces, y sabiendo quién soy sé qué quiero. Y quiero que quien me lea piense y nunca se conforme. Sea mentira o no el sistema democrático, voy a contribuir con objetividad y calma a difundir la Transparencia entre los ciudadanos. Voy a cuestionar hasta que cada vacío, cada silencio se rellene con la Verdad por respuesta. Conmover no es lo mismo que manipular, diferenciarlas con honestidad es lo que me va a permitir ser leal a mis valores. Ejercitar la empatía me ayudó a entender de qué se trata la Justicia y la Igualdad y perseverando aprendí que lo imposible es, solamente, un poco más difícil. 

Si no voy a ser periodista, ¿qué va a ser de mi vida entonces? 



martes

Apellido, capital, color de ojos, talle de corpiño, marca de ropa.

En el título va lo más importante, ¿no? Lo que llama la atención, lo que atrae, lo que hace que den ganas de ver más. 
¿Y si los títulos son apariencias? Te vas a dar cuenta de que el resto es todo una cagada, sin sentimientos, sin una convicción, sin voluntad ni razón de ser. 
Y así es que el mundo está lleno de títulos. Y los títulos gobiernan el mundo, poniendo más y más títulos. Heredando títulos para hacer más títulos que aseguren la prevalecía de los títulos. 

jueves

- "Más o menos" es como un cinco? - Mmm, un seis.

Días como estos lo único que quiero hacer es acostarme en la cama y dormir... pero para siempre. Contarle a la almohada un poema suicida y dormirme con el peso de mis pestañas humedecidas. 
Soñar que empiezo de nuevo, todo desde cero, que esta vida se acaba y que hay esperanza de empezar una nueva, diferente. 

Extraño llorar, pero de felicidad; es algo que no hago hace mucho tiempo, sentirme feliz.

miércoles

Vacío existencial, Adolescencia es adolecer y Uno se olvida de ciertas cosas.

Si alejarme de mí misma fue necesario para poder verme con mis propios ojos, reflejada en mis retinas, a través de la ventana al alma,  y entenderme como a una metáfora de que me explicara las cosas que me estaban pasando, entonces no sé. No sé cuál es el valor ni cuál fue el precio. 
Porque el problema en buscarme es siempre reencontrarme, para verme otra vez en otro giro de la misma calesita, y cada día es otra rosca en esta tuerca, pero para cuando quiera bajarme y volver a perder mis tornillos no voy a saber contar los giros que dí y darlos hacía la izquierda. No voy a poder volver a lo que antes era. 
Sin embargo puedo seguir enredándome, perdí la noción del tiempo y del espacio, ahora me quedan estimaciones y preguntas, querer saber cuánto tiempo llevo cayendo y cuántos metros bajo tierra estoy. Pero lo que hay al rededor mío es agua, y entre más profunda , es más oscura. Una vez leí que en el fondo del océano, donde todo es oscuro y frío, se pierde la orientación y ya no sabemos si nadamos hacía arriba o hacía abajo. El fondo siempre me sirvió de impulso, para volver a sentir mis pies sobre la tierra y saber que tengo que despegar hacía arriba. 
Esto no es literatura, es lo que mejor conozco, de lo que más entiendo. No sabré quién soy, pero estos son algunos de mis mambos. Y que sean míos siempre, hasta que encuentre otros, para no perderle el sentido a mi vida.



domingo

Ruido, críticas, gritos.

Quiero que se callen todos, 
que me quede el silencio.

Quiero que se vayan todos, 
que me quede el vacío. 

Que me quede yo, sin contornos, 
que me quede libertad sin prejuicios.

martes

"El Lobito Feo"

En este rebaño de ovejas negras estoy cansada de sentirme como el lobo que siempre atenta contra todo. 

A lo mejor soy un lobo.

domingo

Escapar.

Fue un error, por mi parte; algo que no debí haber olvidado... 
Y es que, para ser libre no hay que pedir permiso.