viernes

 acá ya no hay más luz

pero persisten pedacitos de ilusión


nado entre las baldosas flojas

y el techo que se cae

los restos de escombro resecan mi piel 

no entiendo mi ropa

no entiendo mi mudanza


no sé a dónde iría pero a cada momento me duele más

así es el dolor insoportable 

el que parece ser una despedida

un gesto de amor propio

regalarse la paz


alguna vez tuve disciplina

el mundo igual era una mierda


y ahora yo una fracasada 

haciendo dibujos y proyectos inútiles 


esperanza de pobre



domingo

 crecer no duele

comprender la verdad de que no importa tu esencia, tus sueños, no tanto como tus fotos o tus contactos, eso es desalentador. 

porque tengo todo eso

pero yo quería

ser valorada

por mis heridas

por mi vulnerabilidad

por mis roturas


no amaré a nadie 

sólo a mí misma




lunes

no encontré nada 

 todos los que quisieron destruirme lograron romperme

pero no ganase mi corazón 

 me genera odio el amor 

 a mí me conmovía mucho la vulnerabilidad y siempre buscaba una alternativa para ayudar a otras personas.

el paradigma decía que no había que creérselas de salvadora.

yo no quería eso. yo me sentía horrible la mayor parte del tiempo, ayudar a otros me consolaba. 


cuando hacía mis rosas de latas era feliz. 

pero era una obra de arte peligrosa por la exposición a las nanopartículas de aluminio. me duelen las manos. La única alternativa que encontré fue un plan para generar una retribución económica que ayudara también a otras personas, sería algo inclusivo, porque cualquier persona podría hacer rosas con latas desde su casa, incluso desde la calle. Yo se las compraría a $3500 cada cuatro rosas. 

Pero cuando tuve que esperarte para hablarte y hacerme la linda no pude. 

Cuando tuve que bebotear y tocarme el pelo,

cuando tuve ganas de besarte más que de contarte mi plan ya no quise. 

Detesto ser reemplazable. 

Prefiero morir sola y pobre. 

sábado

lo que arde la espera
a qué relato se somete el tiempo
y qué tiempo al cuerpo

dentro mío tu arte
de llenarme de preguntas y fantasías
¿serás el primero de uno de esos famosos expertos?
¿serías todas las interpretaciones
de todas las lecturas
de todas las tarotistas? 
¿serías el camino y mi caballo,
caballero y palacio?

te deseo
y me enoja
y seguro eso te encante
porque me pone rabiosa 
y te gustaría saber que además de dulce soy violenta

qué hiciste con mi corazón 
que late desorbitante e incompleto 
como si a mi pecho le faltara un torso
como si a mis labios les sobrara un beso
como si mi cintura se alargara para alcanzar tu mano de varón

disculpame
pero,
tantos de ustedes 
con guitarras y negocios 
con poesías y propuestas
con su aliento a conquista

y yo presa de una búsqueda tan falsa como que tenemos identidad
como que no soy solamente un objeto
y no sé si lo supiste o lo sospechaste
pero la cosificación me perturba tanto como consuela
y me relaja tanto 
más todavía desde que descubrí el shibari

cómeme los miedos, las dudas, 
y cuando te encuentres con mi espina quizás descubras la delicia de mi secreto
no solamente es la dulzura de una mujer tiernamente insegura 
ni tampoco el ardor picante de estar hecha de tajos y sombras 

quizás el alma sea una ilusión
aún así me pregunto si serás mi alma gemela
u otro jugador

ya cállate y besame 



 la tristeza no se equivoca pero cuánto tiempo toma para que sea excesiva

cuánto tiempo toma, cuánta intensidad, para que estas emociones sean un contaminante drama. 

busco el consuelo de las palabras ordenadas en el ritmo, aún así es frustrante, a veces nada dice nada. 

y si todas las oportunidades a las que me negué estuvieran en lo correcto, y no perdí nada, sino que gané. 

y si este presente fuera mi gran premio adquisición a las artes visuales. 

este presente tan honesto como la desolación que es la evidencia de mi amor más verdadero. 

Elegí quedarme entre pedazos rotos y obras abandonadas, juré curarme, y sostengo mis promesas. 

Puede que el tiempo sea interminable, o inmensurable. 

Pero no me deshice de mí, no descarte mi dolor, no me entregué a caminos preestablecidos de éxito garantizado por métodos ya comprobados. 

Quizás estoy entendiendo que la riqueza que guarda este proceso tan confuso, ambigüo, reside en comprobar que efectivamente me he elegido. 

No corrí a los brazos de ninguno de los millonarios, ni a ninguna de las promesas de mis sueños ya realizados. 

Siento que el mundo siempre se desespera por querer quitarme algo. 

A través de mis ojos, 

emociones profundas. Echan raíces, florecen, mis miedos y valores. 


Pero sí quiero ser como Andy Warhol. 

viernes

 Los artistas que estaban sembrados para germinar revoluciones

se cansaron de oír y ser bombardeados 

por los esquemas evolutivos que imponía el capitalismo. 

Cerraban las puertas de sus casas y los algoritmos contratacaban. 


Yo no gestioné que una galería me representara, no gestioné al mecenas.

y tuve varias oportunidades. 

Me cansé de estudiar un mundo para poder abrirme paso. 

Ahora una voz me dice que quizás nunca fue necesario. 

Pensé que debía rodear al agujero para llegar a la gran ciudad,

resulta que el agujero era mi propia sombra. 

Solamente tenía que confiar y atravesarla. 

He intentado tantas veces el camino largo,

entré en la sombra, me asusté, me salí,

me cansé en el camino largo, jamás llegaría siendo yo misma,

me asusté, me salí. 


Pienso en la gran ciudad, pienso en los grandes sueños,

en todos esos montajes, en todos los registros de obra,

en las millones de rosas,

en la oferta laboral para personas transitando una reinserción social,

o artistas, o creativos,

o todos nosotros que somos inadecuados para el sistema pero necestamos dinero para hacer realidad nustros sueños más locos. 

Pienso en el club de las unicornias recicladoras,

en la deforestación, en los animalitos, en los basurales y en los recuperadores urbanos.

Pienso en los niños que ya no lloran cuando les gritan y los insultan. 

Pienso como si duelara... Y el dolor crece. 

Dibujo todos los días. Guardo un pedacito de esperanza porque aunque me siento derrotada y poco humana, siento que este deseo en mi corazón crece. Me partirá el cuerpo que tanto me costó volver a costurar. Crecerá la ilusión que alimenta mi imaginación. 

Y le tengo miedo a mi madre, a mi padre, a sus parejas, a la vida, al mundo, a la gente, a la Iglesia, a los hospitales, a los políticos y a los museos. 

Pero amo mis rosas de lata, mis lápices, mis pinces, mis hojas, mis grabados, mi arcilla, mis tintas, mi voz, mi magia, mis manos. 

Nunca grité con todas mis fuerzas en la cima de un mundo ser artista. 

Aún no grité con todas mis fuerzasen la cima de un mundo ser artista. 

No salí de un closet porque jamás me había sentido en un closet. 

Pensé que yo era el closet. Pensé que el mundo era un closet, o una extensión de mí y de mi propia imaginación. 

No quiero salir de estas cuatro paredes, me reconforta la soledad. 

¿Despertaré, o moriré en la pobreza? 

¿Me atrevería al amor, o moriría en la pobreza? 

La pobreza era cosas diferentes a las que imaginaba. 

La pobreza no era no tener dinero, era no poder ver más allá de la creencia de escasez. 

Ahora que sé lo que se siente, doy fe a que sí es una elección... pero no una consciente. Sino más bien una necesidad... un manto de protección. La pobre nos protege de nosotros mismos... hasta que podamos sanar. 

"Tengo miedo", le dije a Dios y abrí la Biblia. Me decía que el ángel Gabriel me dejaría muda si no confiaba en las buenas noticias. "Es que no entiendo, creo que debo ayunar". Y el siguiente versículo que encontré decía que al profeta lo había devorado el león, porque comió y bebió en la casa del anciano profeta, cuando Dios le había dicho que no lo hiciera, aunque el profeta anciano le mintió diciendo que Dios le dijo que debía ir a su casa, comer y beber. 

Cuánto tiempo tengo que ayunar esta vez, algo me dice que 10 días, pero que adeudo 21. No tengo que tener miedo. Pero ni siquiera el Padre me cree, me dice que tengo que aprender a comer, que me haga un pancito con un poco de harina sin levadura y un poco de sal. 

Delirio místico y todos lo productos de mi imaginación que me hablan a través de números y sincronicidades. El tarot dice, youtube dice, las paredes, las flores... "fortalecé tu fe". Pero no nadie sabe cómo es acá. Tengo mis rosas de lata y mis dibujitos, mis textos curatoriales y mi modelo de negocio. Pero nadie sabe cómo es acá. 

Los productos de mi imaginación sabrán decir cuánto entregué, y todo lo que aún no puedo... y las lágrimas que ofrendé cada vez que me sentí tan chiquita. Confundida. 

Sí me da miedo ayunar tanto. Si me da miedo volver a comer después. Sí me da miedo que sé que me va a pedir cosas que me dan miedo. 

Artista... pero nunca imaginé que así. Aunque lo que viene después será divertido.